Transporte

El transporte es uno de los principales factores que contribuyen a la contaminación del aire. Las emisiones de los coches, camiones, aviones y barcos afectan la calidad del aire en las ciudades, provocando enfermedades respiratorias, cardiovasculares y contribuyendo al cambio climático. Las contaminaciones del aire relacionadas con el transporte incluyen partículas en suspensión (PM2.5, PM10), óxidos de nitrógeno (NOx) y dióxido de carbono (CO2), que es uno de los principales gases de efecto invernadero.

Por ello, uno de los grandes retos del transporte moderno es reducir su impacto ambiental. En muchos países se están instaurando normativas para recortar las emisiones de CO2, fomentar medios de transporte eléctricos (p. ej., coches eléctricos, bicicletas), desarrollar transporte público verde e invertir en infraestructura ciclista.

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